miércoles, 27 de mayo de 2009

TOOOOOMA TRIPLETE!!!

HEMOS GANAAAADO, HEMOS GANAAADO, OE OE OEEEE!! VISCA BARÇA!!! 

LA COPA, LA LIGA Y LA CHAMPIONS!! SE PODÍA O NO?, YES WE CAN!!


Y ahora, a seguir haciendo comentarios de imagen para Teoría de la Imagen Gráfica, hala.



FORÇA BARÇA!!

domingo, 17 de mayo de 2009

Y AHORA...

LA LIGA. Y EL 27...

miércoles, 13 de mayo de 2009

VISCA BARÇA!!!

Hoy es un día feliz; hemos ganado la Copa del Rey, y espero que sea la primera de otras importantísimas copitas que podemos ganar en los próximos quince días!! Ains! y es un día aún más feliz porque ya se encuentra en mi poder la nueva (y última) peli de Futurama: "Hacia la verde inmensidad"!! 

Hacia la blaugrana inmensidad!!! YEEEJA!! YEEEEEJA!!! YEEEEEEEEEEEEEEEEJA!!!!


Buenas noches.

domingo, 10 de mayo de 2009

Simplemente algo interesante

De hecho, muy interesante. Y es que, ¡qué bonitos son los domingos; el clasicismo más alegre!

Usted, señor (porque ha de serlo), sentado en el (convenientemente decadente) butacón, con el café, el puro, la copa y el oloroso y tembloroso periódico en la mano. Nunca el hecho de tocar, toquitear, arrugar, aprisionar, acariciar, rasgar y aspirar fue tan erótico, así que no perdamos este gran instante de onanismo intelectual.




Sara, arrodillada y humillada ante los bombones de chocolate blanco con virutas de praliné.




El momento se acerca:


viernes, 1 de mayo de 2009

Bartolito


Madre mía, hacía eones que no escribía. Pero supongo que es el momento. 

No ha pasado nada especialmente reseñable en estas dos semanas de sequía bloguera: mismos nervios y satisfacciones, mismos hartazgos y dulces momentos, mismos laberintos mentales con/sin salida, mismas estupideces y descojonamientos. Pues eso, el ritual de lo habitual, creo. Entre todas las mierdecillas y maravillas cotidianas, dos cosas han llamado mi atención como para al menos escribir aquí. Sobre una he decidido no escribir. Sobre la otra sí. Porque además tiene la validez histórica del momento presente y puramente propio. Vamos, que no es nada que tenga que ver con mi mundo exterior sino con el interior, y además es algo gracioso si lo piensas bien. Procedo.

El caso es que tengo aquí a mi vera a Bartolito (y tiene toda la pinta de querer abrazarme, aunque no creo que lo consiga).Ya sabéis: es pequeñín, de madera y sus articulaciones andan un poco pochas y desengrasadas. Abuso de él a veces, cuando me da por copiar sus posturas y dibujarlas, o simplemente cuando lo imagino llevando su propia vida... dirigiéndose hacia algún lugar que sólo él sabe... corriendo, andando, saltando... A veces simplemente está sentado y me mira tranquilamente mientras escribo o le doy al lápiz, o incluso cuando grabo alguna cancioncilla. Y es que Bartolito es realmente observador. Es un ser apacible y dulce, aunque un poco callado y timidín. Como decía, a veces me da por abusar de su confianza y me imagino viajando con él, escogiendo yo misma los paisajes a recorrer y la forma de hacerlo, y entonces muevo sus delicados bracitos, piernas y cabeza de modo que esté preparado para seguirme. Varios días a la semana Bartolito cambia de posición y se libera de la anterior; listo para enfrentarse a lo que haya de venir. A veces parece que está huyendo. Otras simplemente pasea relajado y gira su cabecita mirándome, casi como si todo sonriente me guiñase un ojo y me lanzase un "guapa!" al pasar. Otras veces está de pie, cabizbajo, sin decidir hacia dónde ir o sin saber si siquiera merece la pena moverse. Me gusta cuando lo veo corriendo, rítmicamente, luchando por llegar al final.

Y hasta ahora no me había dado cuenta. Hasta hace un rato no me había dado cuenta de que Bartolito soy yo. Cuando yo me detengo en la vida, articulo a Bartolito de forma que parece suspendido en el tiempo, como si de verdad fuera un muñeco sin vida. Cuando me siento fuerte y tengo el valor para hacer lo que tengo que hacer, Bartolito corre, o anda decidido. Si estoy triste y melancólica, muevo a Bartolito y parece que está sentadito y llora. Y no me había dado cuenta. 

Es así de simple: me expreso de la mejor manera que puedo/sé. No siempre es la mejor pero procuro ser siempre verdadera en todo lo que hago y digo. Ocurre que muchas veces necesito expresar cosas pero ni yo misma me doy cuenta de esa necesidad. Y creo que uso a Bartolito para que lo haga por mí. Se convierte en un espejo de mí misma, y lo que yo no me he atrevido a exteriorizar o a hacer evidente a los demás lo muestro a través de la actitud corporal de Bartolito. Y la verdad es que, ahora que lo sé, es fascinante darme cuenta de cómo trabaja el subconsciente. Ahora comprendo. Lo veo y puedo indagar en esa pequeña cosa que se ha quedado atascada en mi corazón y que he plasmado en Bartolito. Ahora lo miro y parece que quiere abrazar a alguien (aunque a decir verdad también parece dispuesto a realizar una pirueta de ballet). Es realmente curioso y enternecedor. 

Pues eso.


S.

miércoles, 15 de abril de 2009

Amoríos en papel reciclado

Últimamente me da por leer historias estúpidas. De esas escritas por y para chicas. De esas escritas en libros con tapas rosas, fucsias o verde lima. De esas en las que casi todo son estereotipos, bien avenidos o no. No quiero entrar en si se trata de buena o mala literatura, porque obviamente no lo es, pero no por ello deja de serme útil. Soy práctica, y en estos momentos necesito este tipo de cuentos de hadas tontos para tontas-listas.

Toda mi vida me ha encantado leer; seguramente, junto a cantar, ha sido una de las aficiones que con más entusiasmo he practicado. No sigo a autores en concreto, ni clásicos ni modernos; funciono de modo más bien disperso e intuitivo. Entre el Koldo Mitxelena, Fnac, la biblioteca de mi casa y la de mi abuelo tengo un océano de libros aún por descubrir: novelitas viejísimas de papeles cenicientos y aromáticos, y un montón de libros de temática variada y extraña que desde pequeña me ha fascinado. Recuerdo pasarme horas entre los libros de mi abuelo, buscando, encontrando, topándome con sorpresas inesperadas entre toda clase de historias maravillosas. Y aún mantengo (y espero mantener toda mi vida) ese ritual de búsqueda, a veces consciente y a veces inconsciente, que me lleva a obras de filosofía, de espionaje, de metafísica, de humor inglés, de amores profundos y dramáticos, de medicina, de tensión mental y emocional, etc. Cualquier libro que me llame la atención, bien sea por el título, por la sinopsis, por su arrugada y reseca tapa... lo que quiero decir es que me gusta sorprenderme, siempre.

Pero últimamente sé lo que quiero y sé cómo encontrarlo (al menos en cuanto a temática novelesca). Y quiero historias bobaliconas. De esas que las chicas protagonistas nunca son bellezones pero sí monísimas y con toneladas de encanto, pero que son unas románticas empedernidas y que, aunque nunca tienen suerte con los hombres, al final siempre encuentran al Príncipe Azul. Es cierto que estoy consiguiendo (o eso creo) desembarazarme del ideal Disney, por mucho que me sigan enterneciendo y maravillando sus viejas pelis, pero estoy posando ligeramente los pies en la tierra en cuanto a ideales se refiere. Sin embargo, en este tipo de novelitas "rosa", al final todo sale bien, y el Príncipe y la Princesa son felices y comen perdices, por siempre jamás, amén. Y qué tiene de malo? nada.

Basta de poses intelectualoides. Me gusta leer, ver, escuchar, y saborear calidad, pero no voy a ocultar que estas historietas me sacan la lagrimita y me hacen reír, qué leches. Y si algo te toca el corazón, aunque sea levemente, no es malo, no? Por eso reivindico este tipo de libros. No son ninguna obra de arte, pero sirven. Creo que hay que ser libre y consciente de una misma, al menos en la medida de lo posible. Si alguien se burla de tí por leer estas gilipolleces de vez en cuando (aún no me ha pasado, pero si me ocurre... que se agarren), por considerarlas no aptas para mentes inteligentes... me parece una soberana tontería.
Quiero mi margen romanticón y tontorrón, y punto.

A todo esto... Jane Austen se podría considerar chick-lit?


Juraría que quería escribir algo más, pero no recuerdo... Ah! en cuanto a esas novelillas... PARA NADA estoy hablando de esas en las que en las portadas aparecen hombres musculadísimos y ellas llevan vestidos decimonónicos nada recatados... en esas aún no he caído. Aún!!

Me dejo algo...


lunes, 6 de abril de 2009

CCR, que no C3PO, aunque también.

Qué demonios tendrán Creedence Clearwater Revival (dejemos de llamarlos "la Creedence", por favor) que te transmiten este asqueroso buenrollismo? Seguramente la energía redneck. Por otra parte, decir que habitualmente carezco de energía, así que si definitivamente quiero ponerme manos a la obra con algo que me cueste esfuerzo, qué mejor que estos muchachos para sentirme útil. Claro que los cabrones también saben cómo pillar desprevenido a alguien preguntándole quién detendrá la lluvia. Cómo te quedas entonces? de nuevo sin ninguna clase de energía; absolutamente vacía. En fin. Acabo de recibir la llamada telefónica de un robot, y juro que no era mi amado Bender. Repentinamente ha sonado el teléfono, me he levantado resueltamente, y con la voz tan agradable que me caracteriza, he respondido:

-Sí?

En ese momento, una singular voz masculina, que obviamente no salía de la garganta de un hombre sino de algún aparatejo a pilas, ha comenzado a hablarme sobre la oferta de mi vida; aquéllo que por lo visto he estado esperando durante toda mi existencia y sin duda él sabe de qué se trata:

-Por fin ha llegado el momento en el que blablabla.....

Le he colgado. Me ha dado penica el muchacho robótico, pero lo nuestro no era posible.


A qué viene todo esto, me pregunto; te preguntas. Obviamente, pedazo de imbécil, a nada.



En fin, sigamos regularizando logotipos e imagotipos.